Prepárate para sumergirte, literalmente, en un universo de caramelos gigantes, piscinas de bolas, toboganes imposibles y decorados sacados de un cruce entre Willy Wonka y Grease. Se llama House of Candy, acaba de abrir sus puertas en el número 620 de la Gran Via, justo en la esquina con Rambla Catalunya, y promete convertirse en la nueva sensación del ocio y el dulce barcelonés.
Con más de 2.000 metros cuadrados divididos en 10 salas temáticas, este parque de atracciones para los sentidos no es solo un homenaje a las golosinas: es una oda al juego, a la imaginación y al placer de desconectar de todo (pantallas incluidas). Sí, aquí no hay realidad virtual ni móviles: solo colores, texturas y risas.
Un antiguo parking convertido en un parque de atracciones de las chucherías

El local elegido no podía ser más simbólico. Donde antes funcionaba el aparcamiento del Teatre Coliseum —y durante años permaneció cerrado— ahora encontramos un espacio completamente transformado. Diez meses de obras han bastado para convertir un antiguo párking en un recorrido sensorial pensado para jugar, explorar y dejarse llevar.
Detrás del proyecto está la familia responsable del Bulevard Rosa, y al frente de la idea, Enrique Vives, cofundador del espacio. “Mi mayor satisfacción es cuando los adultos me dicen que hacía años que no se divertían tanto”, confiesa.
El recorrido de House of Candy es una experiencia multisensorial que incluye desde una feria para lanzar bolas hasta una sala para adivinar sabores por el olor. También hay una zona para escuchar cómo suenan los caramelos al caer o al desenvolverlos, una sala de relax bajo un globo aerostático, y decorados protagonizados por helados gigantes, macarons y neones que anuncian lo inesperado.

Las estrellas del lugar son dos: una piscina de bolas gigante (lo bastante resistente como para lanzarte sin miedo, aunque ya no tengas 8 años) y un tobogán vertical de dos pisos que conecta diferentes zonas del local.
La propuesta ha sido pensada como un espacio para todas las edades: familias, parejas, grupos de amigos o incluso visitas en solitario con ganas de jugar como cuando era un crío.
Horarios, precios y café (y helados de Paral·lelo) por menos de 15€
House of Candy abre todos los días de 11:00 a 21:00. La entrada cuesta entre 15 y 17 € para adultos, y de 10 a 12 € para menores de 12 años, según el día. Los menores de 2 años entran gratis.
Para quien solo quiera curiosear, también se puede entrar solo a la cafetería, donde sirven café o helados artesanales de Parallelo, sin necesidad de recorrer las salas.