Los libros y las películas de fantasía nos han malacostumbrado a creer que los paisajes mágicos, donde la naturaleza se mezcla con criaturas mitológicas, solo son posibles en nuestro imaginario o un set de postproducción. Pero como se suele decir: la realidad supera la ficción y, aunque por ahora no se han registrado avistamientos de hadas o unicornios, hoy os traemos uno de esos lugares ocultos que te hacen dudar de si lo que estás viendo es real.
A aproximadamente una hora de Barcelona, el monasterio de Sant Miquel del Fai es una joya histórica y paisajística: un monumento construido en el interior de la montaña, con túneles que recorren la cara oculta de una cascada, cuevas que esconden una iglesia milenaria y acantilados que hacen de miradores al Espacio Natural de los Cingles de Bertí.
Un lugar que aglutina tantos elementos únicos que cuesta imaginar, pero tan real que está catalogado como Bien Cultural de Interés Nacional para asegurar su protección y preservación. Además, la entrada es totalmente gratuita y el acceso desde carretera es muy sencillo.
Un enclave que impresiona desde antes de llegar, ya que desde los alrededores se puede observar un salto de agua de unos 300 metros y el recorrido fluvial que le ha dado forma al lugar desde hace milenios. El único apunte es que, dependiendo de la estación del año y de las lluvias, el caudal de la cascada puede ser mayor o menor.
Para acceder al interior cruzaréis el histórico puente románico del siglo XVI, que cruza el río Rossinyol, desde donde llegaréis a la iglesia de Sant Miquel, construida en el año 1.006 en el interior de una cueva natural y que conserva pinturas medievales en sus paredes. Durante todo el recorrido se pueden observar otros edificios y construcciones que datan de hace más de 500 años.
Sant Miquel del Fai: horario, reservas y qué hacer

Tras más de tres meses cerrado por riesgo de desprendimientos, el acceso a Sant Miquel del Fai ha vuelto a estar abierto al público y cuenta con aparcamiento propio. A pesar de que la entrada es completamente gratuita, es necesario reservar a través de la página web de la red de parques naturales de la Diputación de Barcelona. El horario de verano (de mayo a agosto) es de 10.00 a 18.30 horas y durante el resto del año es de 10.00 a 16.30 horas.
Durante la visita se nos ofrece también una exposición y un itinerario señalizado para conocer en profundidad este entorno privilegiado. Pero si prefieres disfrutar de un día de naturaleza o eres aficionado a las rutas senderistas, el parque natural de los Cingles de Bertí ofrece múltiples caminos por todo su territorio.