Barcelona tiene ese idilio extraño con las grandes producciones de Hollywood que, cada cierto tiempo, deciden que nuestras calles son el mejor decorado posible para viajar en el tiempo. Si hace poco veíamos la ciudad transformada para diversas distopías o dramas históricos, ahora le toca el turno a la música con mayúsculas. No es un rodaje cualquiera: se trata del ambicioso proyecto de Sam Mendes, quien se ha propuesto la titánica tarea de dirigir cuatro películas simultáneas, una por cada miembro de los Beatles, para contar la historia de la banda que cambió el mundo.
Lo que nos ha puesto el radar en marcha no es solo el despliegue técnico que supone ver a Paul Mescal (McCartney) o Barry Keoghan (Ringo Starr) paseando por el Poblenou, sino la oportunidad de que tú mismo acabes dentro de la película.
La productora ha puesto sus ojos en la montaña mágica de Montjuïc para rodar una de las secuencias más espectaculares de la tetralogía: la recreación de un macroconcierto que promete devolvernos a la estética de los años 60.
El casting para viajar a la década de los sesenta
Aunque los Beatles solo pisaron Barcelona una vez (aquel mítico y algo accidentado concierto en la Plaza de Toros Monumental en 1965), la ficción de Mendes prefiere la amplitud de Montjuïc para simular los grandes estadios que la banda llenaba en sus giras americanas. Para que la escena sea creíble, se necesita a una multitud que desprenda esa energía de la «Beatlemanía», y aquí es donde entra el casting masivo que se está organizando para los meses de mayo y junio.
La agencia responsable busca hombres y mujeres de entre 18 y 60 años que cumplan con una estética muy concreta y, sobre todo, «natural». El requisito principal es evitar cualquier rastro de modernidad evidente: nada de tatuajes visibles en brazos o cuello, ni cortes de pelo excesivamente contemporáneos o degradados muy marcados. Se busca gente con melenas algo largas o estilos neutros que puedan pasar por jóvenes de hace seis décadas. En el caso de las escenas que se rodarán en Salou, el perfil se centra en mujeres de entre 18 y 35 años para ambientar secuencias veraniegas.
De los estadios de EE. UU. al Estadio Olímpico
Si bien la logística exacta se guarda con el celo habitual de estas superproducciones, todo apunta a que el Estadio Olímpico Lluís Companys o sus alrededores inmediatos serán los elegidos para este viaje en el tiempo. La idea es capturar esa imagen icónica de miles de fans gritando frente a un escenario, una estampa que ya forma parte de la historia visual del siglo XX. El rodaje no se quedará solo en la montaña; las cámaras también se dejarán ver por L’Hospitalet, Badalona y el Poblenou, buscando esos rincones industriales o urbanos que puedan pasar por el Liverpool o el Londres de la época.
Para los que se queden fuera del casting de figuración, siempre quedará el deporte nacional de intentar cazar a los protagonistas por las calles de la ciudad. Ver a Paul Mescal (Paul McCartney), Bary Keoghan (Ringo Starr), Joseph Quinn (George Harrison) o Harris Dickinson (John Lennon) tomando un café cerca de la playa será, probablemente, el pasatiempo favorito de los barceloneses este próximo mayo. Las cuatro películas tienen previsto su estreno mundial en 2028, pero el verano de 2026 será, sin duda, el momento en que Barcelona vuelva a ser la quinta Beatle.
Para apuntarse, puedes consultar el anuncio de la agencia Penélope, donde encuentras todos los requisitos y también las vías de contactos.