Las Ramblas de Barcelona están inmersas en una de las transformaciones más profundas de su historia reciente, un proyecto monumental con un presupuesto que roza los 45 millones de euros. Si bien la fecha de finalización prevista para la primavera de 2027 parece lejana, el lifting integral ya está revelando algunos de sus secretos más fascinantes, especialmente en lo que respecta a la iluminación.
El objetivo de esta reforma, más allá de la ambición económica, es devolver el alma al paseo. Se busca crear un espacio más «amable, verde y confortable» que priorice al peatón por encima del tráfico, restringiendo la circulación a un único carril continuo destinado mayoritariamente a vecinos, autobuses y taxis. Y en este esfuerzo por mirar hacia el futuro, la ciudad ha decidido, paradójicamente, rescatar su pasado medieval.
La joya secreta: donde estaban las antiguas puertas de la muralla
La clave de la nueva iluminación no reside solo en lo que se retira, sino en dónde se recoloca lo que queda. El Ayuntamiento ha trazado un plan para reutilizar los famosos faroles históricos de cuatro o cinco brazos, que, aunque son réplicas de modelos antiguos, mantienen el sabor del siglo XIX. Pero su retorno será muy selectivo.
Estas luminarias tradicionales no volverán a cualquier parte. Solo se reinstalarán en los grandes espacios que coinciden exactamente con la ubicación de las antiguas puertas de la muralla medieval de la ciudad. Hablamos de puntos tan significativos como el Portal de Santa Anna, Portaferrissa, el Portal de la Boqueria y el Portal de Trencaclaus. En estos enclaves, el farol actuará como un marcador histórico visible.
Para reforzar aún más esta conexión con la Barcelona de la Edad Media, el pavimento alrededor de estos faroles especiales también cambiará. Se combinará con pórfido para delinear y seguir las trazas arqueológicas de la antigua fortificación. La Rambla, así, se convertirá en un museo a cielo abierto que solo aquellos con buen ojo y pasión por la historia podrán descifrar.
El nuevo diseño que pone orden en el paseo
Mientras que las farolas históricas cumplen una función ornamental y conmemorativa, el resto de las Ramblas adoptará un modelo contemporáneo diseñado específicamente para el proyecto. Este nuevo diseño, que ya se puede ver en el tramo entre Colón y Santa Madrona, nace con un propósito claro: eliminar el caos visual.