Hacer un buen pollo frito japonés es un arte, y qué mejor que aprenderlo de uno de los especialistas de Barcelona en esta receta japonesa. El chef japonés Hiroshi, a cargo de los locales Kobuta en los barrios de Sants y Rocafort, ha convertido el pollo karaage en culto y esta es la técnica exacta que usa para prepararlo en casa en menos de treinta minutos.
Ante la imposibilidad de mostrar su receta de ramen durante la grabación por exigir un mínimo de ocho horas de trabajo previo, el proceso del tradicional pollo crujiente asiático es bastante socorrido también para cualquier mortal.
La receta de pollo frito karaage de Kobuta en Barcelona
La elaboración parte de contramuslos de pollo limpios y cortados en porciones grandes. La carne recibe un adobo compuesto por salsa de soja y el ingrediente diferencial del restaurante: una yema de huevo.
Tras mezclar bien los componentes, la preparación debe reposar entre veinte y treinta minutos.
Para el rebozado, el cocinero utiliza harina de patata, un producto que se puede encontrar en supermercados de importación. Aunque la mezcla puede reposar una hora extra en la nevera, se puede pasar directamente al fuego. Y aquí viene lo importante: el proceso de fritura se divide en dos etapas fundamentales.
La primera sumerge el pollo en aceite vegetal a 170ºC durante dos minutos, sin manipular las piezas. Una vez retiradas del calor, las porciones deben descansar otros dos minutos.
Para finalizar, el chef eleva la temperatura del aceite al máximo y fríe la carne por segunda vez durante un minuto o minuto y medio. Esta técnica asegura el acabado crujiente que caracteriza a este plato de la gastronomía nipona.