Barcelona se enfrenta a un episodio de calor especialmente intenso y prolongado durante la primera quincena de agosto, enmarcado en un contexto de inestabilidad atmosférica en el norte de Europa y temperaturas al alza en toda la península.
El Servei Meteorològic de Catalunya ya ha emitido el primer aviso por calor intensa para el martes en áreas del sur catalán, y la probabilidad de que la situación acabe en ola de calor crece conforme avanza la semana.
Noches tórridas y días calurosos y lo peor, un final poco cierto, que augura que las temperaturas altas se mantendrán, probablemente, durante la primera quincena de agosto. Te contamos todo lo necesario para que estés preparado.
Primera semana de ola de calor
La semana arranca con un ascenso notable de las temperaturas. Desde este lunes y martes, con máximas que superarán los 30 °C en Barcelona y hasta 35 °C en las zonas más cálidas del interior de Cataluña y del Ebro. ¿El resultado? Un ambiente de bochorno especialmente incómodo y tardes realmente calurosas.
Entre miércoles y jueves la temperatura podría regularse, pero a partir del jueves y especialmente de cara al fin de semana, se espera el segundo gran ascenso térmico, con previsiones de que la ola de calor se prolongue sin una fecha de final clara, pudiendo durar incluso más allá de la festividad de la Mare de Déu d’Agost
Con la llegada del calor más intenso regresan también las noches tórridas: mínimas próximas o superiores a los 25 °C, mal dormidas, bochornosas y especialmente duras en el área metropolitana, algo que no ocurría desde el 20 de julio. La primera noche especialmente difícil será la de lunes a martes, pero se espera que a finales de semana el fenómeno se extienda y multiplique.
Qué pasará después del 7 de agosto
Aunque oficialmente la ola de calor podría concluir en torno al 7 de agosto, los modelos meteorológicos apuntan a un mantenimiento del calor intenso durante los siguientes días, sin grandes descensos en las temperaturas.
El ambiente seguirá siendo húmedo y las noches cálidas, con máximas cercanas a 29-31 °C y mínimas altas sin alivio nocturno, bajo la influencia de la estabilidad atmosférica típica del anticiclón mediterráneo en agosto.
Las autoridades recomiendan hidratarse constantemente, evitar la exposición solar en horas centrales y usar refugios climáticos. Se presta especial atención a los colectivos más vulnerables —mayores, bebés, personas con enfermedades crónicas— ante este episodio de calor prolongado y bochornoso.

