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6 pueblos medievales a solo unos kilómetros de Barcelona

Si todavía no sabes a dónde irte en tu próximo escapada, te aseguramos que estos pueblos te van a enamorar. Toma nota.

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6 pueblos medievales a solo unos kilómetros de Barcelona

 

Cardona

Este pueblo se encuentra a menos de una hora en coche de Barcelona y está coronado por el Castillo de Cardona, levantado en el año 886 por Wilfredo El Velloso y considerado como uno de los 10 mejores castillos de Europa. Y lo mejor es que podrás pasar la noche en esta espectacular construcción reconvertida en parador.

Súria

Sus pintorescas calles, estrechas y empinadas, le dan a este pueblo una apariencia mágica en su paseo hacia el casco histórico, que alberga joyas como su castillo (de los siglos XIII y XVI) las iglesias del Roser (siglos del XII al XIX) y de Santa Maria de Cererols (siglos del X al XVII) o la ermita de Sant Salvador de Súria.

Mura

Quizá uno de los más cercanos a Barcelona (solo 57 kilómetros), Mura es la clásica postal de muros de piedras y tejas de barro. El pueblo además se enmarca en el Parque Natural de Sant Llorenç del Munt i l’Obac con una superficie de 13.694 hectáreas protegidas, ideal para respirar aire limpio y hacer algo de ejercicio.

Rajadell

Pequeñas casas se esparcen en torno a un castillo gótico en este municipio de apenans 500 habitantes. Y por supuesto, Rajadell es también lugar imprescindible para una buena comilona con lo mejor de la gastronomía catalana.

Montfalcó Murallat

Levantado en una colina, este pueblo traslada también a su visitante a tiempos en los que la vida era mucho más dura sin bicis eléctricas ni patinetes con los que lidiar con tamañas cuestas. Sus calles empedradas y sus construcciones son ejemplo vivo del paso del tiempo.

Rupit i Pruit

A poco más de 100 km de la ciudad condal, en la comarca de Osona, se encuentra este pequeño municipio declarado Conjunto Histórico-Artístico por el excelente estado de conservación de sus construcciones y calles empedradas. La iglesia de Sant Jon de Fàbregues, situada a la entrada del pueblo, es uno de sus emblemas, originaria del siglo X y rehecho románico del siglo XI. También allí puedes preguntar cómo llegar al salto de Sellent, una plataforma rocosa de 100 m de altura por donde se caen las aguas del arroyo de Rupit.