Catalunya se prepara para cambiar por completo el modelo de Inspección Técnica de Vehículos, más conocida como ITV. El Govern ha aprobado un anteproyecto de ley para liberalizar este sistema, una medida que podría afectar a los precios y desbloquearía el proceso de adquisición de nuevas licencias para talleres y empresas.
Esta nueva legislación tiene como objetivo ampliar la red de ubicaciones para acabar con las largas colas y listas de espera en los talleres autorizados y, al mismo tiempo, aumentar la libertad de los usuarios para elegir dónde realizar las comprobaciones de sus vehículos.
El cambio en el modelo también afectará a los precios, que dejarán de estar fijados por ley y dependerán de las tarifas que cada empresa aplique a sus clientes. Esta última parte es la que mayor división ha generado entre consumidores, cuyo temor principal es el encarecimiento generalizado del servicio.
Precios sin límite, por el momento
En el proyecto de ley la Generalitat de Catalunya se reserva la posibilidad de regular e incluso limitar el precio máximo para asegurar que el nuevo modelo no perjudique a los consumidores e impulsar la competencia justa. Además, se establece un plazo de 2 años para transicionar hacia la nueva normativa vigilando las posibles problemáticas que puedan afectar tanto a trabajadores y empresas como a usuarios.
Actualmente la comunidad dispone de 50 estaciones fijas y 10 unidades móviles, pero el servicio se encuentra colapsado ya que es incapaz de cubrir toda la demanda de inspecciones.
Comunidades autónomas como Madrid o Murcia operan con una normativa similar desde hace varios años, aunque ninguna de ellas contempla la posibilidad de regular el sector y se acogen a la ley del mercado libre.