El Ministerio de Hacienda ha salido al paso de las recientes especulaciones surgidas en redes sociales para aclarar el alcance real de la nueva normativa fiscal sobre los pagos digitales.
En una nota oficial publicada esta semana, la Agencia Tributaria ha desmentido que se vaya a realizar una fiscalización masiva a los ciudadanos particulares a partir de febrero de 2026, fecha en la que entrará en vigor la medida operativa aprobada el pasado mes de abril.
El departamento ha querido zanjar la polémica al confirmar que la nueva obligación de suministro de información bancaria recae exclusivamente sobre la facturación de empresarios y profesionales, quedando exentos los movimientos cotidianos entre cuentas personales.
Los particulares quedan fuera del foco

Ante la incertidumbre sobre si los usuarios deberían justificar pequeños pagos o regalos, Hacienda ha detallado los límites de la norma para disipar dudas: los envíos de dinero entre amigos, familiares o conocidos no están sujetos a la nueva obligación de reporte.
Por tanto, las entidades financieras no remitirán información al fisco sobre estas operaciones domésticas.
El objetivo del Gobierno no es controlar las finanzas personales ni los micropagos entre particulares, sino asegurar la trazabilidad de los ingresos derivados de actividades económicas, aclara la nota.
La normativa está diseñada para combatir el fraude fiscal en el sector profesional. A partir de 2026, el control se centrará en aquellos usuarios que utilicen Bizum como una herramienta de cobro comercial.
Esto afecta principalmente a autónomos como fontaneros, electricistas o abogados que reciben honorarios mediante esta plataforma; y tiendas y empresas que ofrecen Bizum como pasarela de pago alternativa a las tarjetas de crédito o efectivo.
En estos supuestos, los bancos sí tendrán la obligación legal de informar a la Agencia Tributaria sobre los ingresos percibidos para garantizar que se corresponden con lo declarado en la facturación oficial.
¿Qué datos enviarán los bancos? Otra de las precisiones clave del comunicado se refiere a la metodología del control. Hacienda ha aclarado que no se producirá un volcado indiscriminado de cada movimiento individual en tiempo real.
El sistema se basará en informes mensuales acumulados. Las entidades financieras reportarán la facturación global de cada comercio o profesional adherido al sistema. En concreto, la información suministrada incluirá:
- Identificación: Datos completos del empresario o profesional.
- Infraestructura: Número de comercio y terminales de venta registrados.
- Vinculación: Cuentas bancarias asociadas a los cobros.
- Volumen de negocio: El importe total facturado a través de Bizum durante el mes.