La historia del Metro de Barcelona está ligada a la evolución de sus nombres. Desde la democratización y catalización de la red en 1982, cuando paradas como Pueblo Nuevo pasaron a ser Poblenou, hasta motivos puramente geográficos, la nomenclatura de las estaciones no ha dejado de transformarse.
En esta línea, la Autoritat del Transport Metropolità (ATM) aprobó en 2022 la modificación de 21 denominaciones en toda la red de transporte (Metro, Rodalies, FGC y Tram). En lo que respecta estrictamente al Metro, son cinco los cambios previstos para ajustar las paradas a la realidad de sus barrios.
Transformaciones en marcha: de ‘Viviendas del Congreso’ a ‘Indians’
El cambio más reciente se formalizó el pasado 31 de enero con la estación de la L5 Congrés | Indians. Esta parada tiene una larga historia de mutaciones: proyectada inicialmente como Garcilaso, se inauguró en 1959 bajo el nombre de Viviendas del Congreso, en alusión al polígono residencial del 35.º Congreso Eucarístico Internacional.
En 1982 simplificó su nombre a Congrés, denominación que ha mantenido hasta la actualidad. El nuevo añadido, Indians, atiende a una reivindicación vecinal para reflejar que la parada da servicio a ambos núcleos urbanos. No obstante, la nueva marca solo es visible por ahora en la boca de la calle Garcilaso, quedando pendiente su actualización integral.
Vall d’Hebron: una evolución simbólica
Situación similar vive la estación Vall d’Hebron | Sant Genís (L3 y L5). Aunque la fiesta de inauguración del nombre se celebró en abril de 2023, la implementación sigue en «lista de espera». Según fuentes de la ATM, el objetivo es optimizar costes operacionales aprovechando futuras obras de prolongación para renovar la cartelería.
Antes de esta última actualización, la parada se conocía simplemente como Vall d’Hebron. El cambio actual busca dar visibilidad al barrio de Sant Genís dels Agudells, situado por encima de la ronda de Dalt, zona a la que la estación también da servicio directo.
Las tres paradas que completarán la lista
Además de las anteriores, existen tres proyectos que aún no han saltado a las paredes de las estaciones:
- La Rambla | Drassanes (L3): Busca orientar mejor a los turistas en el paseo más emblemático de la ciudad.
- Llucmajor | República (L4): Se adaptará al nombre actual de la plaza donde se ubica, renombrada en 2016.
- Bellvitge Rambla Marina (L1): Este cambio es estratégico para evitar confusiones con la parada de Hospital de Bellvitge y con la estación de Rodalies, situada a diez minutos a pie.
Por el momento, los usuarios deberán seguir atentos a la señalética habitual mientras la ATM coordina la sustitución definitiva de los paneles y los mensajes de audio.