La Casa Batlló ha inaugurado la rehabilitación de su tercera planta, el último espacio residencial original del edificio que permanecía cerrado al público. Tras más de cien años habitada por los descendientes directos de la familia Batlló, esta planta se incorpora al recorrido del monumento no solo como espacio museístico, sino como un conjunto de salas para encuentros privados y experiencias gastronómicas.
La apertura es el resultado de tres años de una minuciosa restauración con enfoque arqueológico. Durante el proceso se retiraron capas decorativas añadidas durante el siglo XX para sacar a la luz la estructura de 1906. Según Nina Bernat, consejera delegada de Casa Batlló, esta intervención permite compartir una parte esencial de la historia del edificio que ha permanecido viva y habitada hasta la actualidad.
Una restauración basada en el hallazgo arqueológico

El equipo técnico, liderado por el arquitecto Xavier Villanueva, trabajó bajo la premisa de recuperar lo que ya existía bajo las reformas posteriores. “El proceso fue casi arqueológico: retirar, descubrir y recuperar”, explica Villanueva. Esta labor ha permitido rescatar estucos con motivos florales, techos ondulados y puertas recicladas que el propio Gaudí adaptó para esta vivienda.
Entre los descubrimientos más destacados figura una maneta inédita diseñada por el arquitecto, un hallazgo que aporta nuevos datos sobre su obsesión por el detalle ergonómico. Para la recuperación de pavimentos y carpinterías se han empleado técnicas artesanales que reproducen fielmente los sistemas constructivos originales del genio modernista.
Uso doméstico y diseño contemporáneo
A diferencia de otras zonas de la casa, la tercera planta mantiene su carácter residencial. El proyecto de interiorismo, firmado por Paola Navone – OTTO Studio, busca habitar el espacio desde una lógica cotidiana. Navone ha optado por un estilo ecléctico que mezcla mobiliario y piezas artesanales de distintos contextos, respetando siempre la base patrimonial. “Imaginé que esta vivienda era mi propia casa en Barcelona”, señala la diseñadora sobre su intervención.
Este espacio funcionará de manera independiente al circuito turístico general, ofreciendo reservatorios para reuniones, celebraciones o presentaciones. La propuesta incluye una oferta gastronómica que actualiza la tradición mediterránea y catalana para acompañar los eventos privados.
Espacios exclusivos y disponibilidad
La planta está configurada como un conjunto de salas versátiles que garantizan privacidad. Los nuevos espacios tienen capacidad para grupos de entre 2 y 20 personas, dependiendo de la estancia seleccionada. Los interesados pueden gestionar la reserva de estos espacios exclusivos a través del portal en línea habilitado por la institución, Casa Batlló Private Rooms.
Los precios, eso sí, son exclusivos: reservas mínimo de dos horas a precios en torno a los 300€ por hora. Un precio de lujo que confirma que, aunque la nueva planta de la Casa Batlló abre al público lo cierto es que no es para todos los públicos. b