La plaza de las Glòries es ese eterno «work in progress» que, cuando parece que ya está terminado, vuelve a sorprendernos con una nueva valla. Sin embargo, lo que ha empezado esta semana no es un simple parche, sino el movimiento definitivo para que el tranvía deje de ser un dibujo sobre el mapa y se convierta en una realidad conectada. Las obras para desdoblar las vías y unir todas las líneas de la Diagonal ya han arrancado, y la primera víctima (o beneficiada, según se mire) es la calle de Ciutat de Granada.
Desde este mismo jueves, el tramo de Ciutat de Granada comprendido entre la Gran Via y la Diagonal ha quedado cortado al tráfico de forma permanente. No es un aviso temporal por obras: una vez terminen los trabajos, por aquí solo pasará el tranvía. El Ayuntamiento busca así blindar la zona para la movilidad sostenible, aunque la entrada al parking del centro comercial Westfield Glòries seguirá operativa para no complicar en exceso la logística de los que todavía dependen del coche.
Un nuevo puzle para el tráfico en el Poblenou
Este corte definitivo obliga a cambiar el chip a quienes circulan habitualmente por el barrio. Para compensar el cierre de Ciutat de Granada, se ha modificado el sentido de la circulación entre la Diagonal y la calle Bolívia. A partir de ahora, el itinerario recomendado para cruzar la zona será seguir la ruta de Badajoz, Bolívia y reincorporarse por Ciutat de Granada hacia la Diagonal.
Pero los cambios no se quedan ahí. El calendario de afectaciones tiene marcada en rojo la fecha del viernes 16 de enero. Ese día, la avenida Diagonal perderá dos carriles de circulación en el lado mar, justo entre Ciutat de Granada y Badajoz, dejando un único carril libre para el paso de vehículos. Es el precio a pagar por la creación de un gran paseo de 50 metros de anchura que promete transformar la cara de la Gran Via, eliminando el asfalto que antes ocupaban ocho carriles de coches para ganar 70.000 metros cuadrados de espacio verde y peatonal.
Lo que viene: el gran parón del Trambesòs
Aunque la transformación visual será espectacular, la logística del transporte público sufrirá algún que otro bache en los próximos meses. Según los planes de la Autoritat del Transport Metropolità (ATM), la intención es que el tranvía conecte Glòries con Verdaguer en un trazado directo que reducirá notablemente los tiempos de viaje por la Diagonal. Sin embargo, para llegar a ese escenario de felicidad ferroviaria, primero habrá que afrontar cortes totales en las tres líneas actuales del Trambesòs en fases más avanzadas de la obra.
El proyecto, que cuenta con una inversión de más de 32 millones de euros, se alargará durante aproximadamente un año y medio. Durante este tiempo, también se habilitará un nuevo carril bici bidireccional en el lado montaña de la Diagonal para sustituir a los tramos afectados. Al final del camino, Barcelona espera haber resuelto por fin el nudo gordiano de Glòries, convirtiendo lo que antes era un tambor de coches en un intercambiador donde el peatón y el transporte público sean los verdaderos protagonistas.