Si eres de los que, a la que llega diciembre, ya está saturado del bullicio de Plaza Catalunya y busca un respiro sin tener que hacer una excursión interprovincial, te traemos el planazo definitivo que se ha cocinado a escasos 20 minutos de la capital. Y sí, es la feria de atracciones de Navidad más grande que se puede encontrar en toda Cataluña.
El lugar donde se cuece toda la magia es el Parque de Can Zam, en Santa Coloma de Gramenet. Este recinto ferial se ha transformado hasta el 6 de enero en el epicentro de la diversión familiar, desplegando un arsenal de atracciones que nada tienen que envidiar a las grandes citas del centro.
Más de 30 atracciones, noria gigante y patinaje sobre hielo
Aquí no se han andado con chiquitas. La feria cuenta con un total de 37 atracciones listas para hacer las delicias tanto de los más pequeños como de los amantes de la adrenalina. La joya de la corona, y que ya está generando miles de fotos para Instagram, es el llamado «árbol-noria», un punto de observación privilegiado para admirar las luces navideñas de la ciudad. Además, la diversión se complementa con una enorme pista de hielo que, ojo, tiene disponibles tiques 2×1 pensados especialmente para que la canalla disfrute patinando sin arruinar a los padres.
Para disfrutar de todo este despliegue de luces y velocidad, el horario es la mar de cómodo: de lunes a viernes el recinto abre sus puertas desde las 17:00 horas hasta las 22:00 horas. Si prefieres ir con más calma, los fines de semana y festivos se puede acceder tanto por la mañana, de 11:00 horas a 14:00 horas, como por la tarde, en el tramo habitual de 16:00 horas a 22:00 horas. Y, por si fuera poco, para que la experiencia sea redonda, el espacio se completa con una zona de food trucks con una amplia oferta gastronómica, además de espectáculos totalmente gratuitos a distintas horas del día.
La ciudad se vuelca en una Navidad sin precedentes
El esfuerzo por tener una Navidad a la altura no se limita solo a la feria. Santa Coloma ha querido tirar la casa por la ventana y, según confirma el propio Ayuntamiento, la ciudad se ha volcado en una programación con un fuerte carácter «solidario, familiar y abierto a todo el mundo».
Este compromiso se nota especialmente en la iluminación navideña. El municipio ha instalado más de 900 puntos luminosos por toda la ciudad, empleando más de un millón de bombillas LED de bajo consumo, lo que supone un aumento de la iluminación del 11% respecto al año anterior. La gran novedad, y la que hace que la urbe destaque del resto del Área Metropolitana, es que todas las luminarias están diseñadas en forma de cortina y fabricadas con un material especial para que luzcan tanto de día como de noche. Un detalle original para que la luz no se apague nunca.