El pasado sábado, 22 de noviembre, Barcelona encendió oficialmente su espectacular alumbrado navideño, dando el pistoletazo de salida a la época más mágica y dulce del año. Este 2025, la ciudad se ha propuesto ir más allá de los 126 kilómetros de luces en calles y avenidas, apostando por instalaciones singulares con la firma de estudios de diseño locales que buscan convertir el paseo por la ciudad en una experiencia artística.
Y si hablamos de instalaciones singulares, el Disseny Hub Barcelona (DHUB) se lleva la palma. Al visitar el espacio estas fiestas, te toparás con una sorpresa de lo más apetecible: un Roscón de Reyes gigante de seis metros de diámetro instalado en el vestíbulo, que bien podría ser la estrella de una merienda de Reyes monumental.
La instalación que te teletransporta a la mesa de Reyes
Bajo el título Al voltant (Alrededor), el estudio de diseño Gracias Grecia ha transformado este tradicional bollo navideño en una pieza hinchable, luminosa y, atención, interactiva. Esta obra no es solo un adorno festivo, sino que invita a los visitantes a revivir ese momento de tensión y diversión que se genera al cortar el roscón en casa.
En el corazón de la instalación hay un botón de color amarillo con una pregunta que dispara la adrenalina festiva: “¿Qué esconde tu trozo de roscón? Pulsa para descubrirlo”. Al accionarlo, los visitantes se enfrentan a su suerte navideña: les puede tocar la suerte del rey (la figurita), la penitencia del haba (y, por tanto, pagar el roscón), o simplemente, un trozo de roscón sin nada, que viene a ser la opción más prudente.
Como guinda del pastel, el día de la inauguración el DHUB invitó a los asistentes a una cata real de tortell de Reyes, adelantando la festividad a finales de noviembre.