Miguel Milá (1931-2024) fue mucho más que el creador de lámparas icónicas como la TMC, la TMM o la Cesta: su huella está en nuestras calles y en nuestro transporte público. Tu no lo sabes, ni probablemente conozcas su nombre, pero te has sentado en alguna de sus creaciones.
Ahora, la exposición del DHUB «Miguel Milá. Diseñador (pre)industrial» (del 19 de junio al 28 de septiembre de 2025) te permitirá conocer a a uno de los nombres más influyentes del diseño español y barcelonés.
Un recorrido por su vida y obra
Comisariada por Gonzalo Milá y Claudia Oliva, la exposición reunirá más de 200 piezas y documentos que entrelazan su trayectoria personal, el contexto social y su trabajo. Por primera vez se mostrará una parte sustancial del Fondo Miguel Milá de la Biblioteca y Archivo del Diseño: más de 5.000 documentos, prototipos y proyectos que explican cómo un joven interiorista en la Barcelona de posguerra acabó definiendo la estética y la funcionalidad del diseño industrial español.
El recorrido, dividido en ocho salas, explora sus inicios, cuando, ante la escasez, comenzó a fabricar los objetos que no encontraba, su vínculo con la artesanía y su constante búsqueda de optimización, sostenibilidad y belleza atemporal. La muestra también dedica un espacio a sus intervenciones en el espacio público, donde buscaba soluciones sencillas, ergonómicas y duraderas.
Del salón al andén
Además de piezas domésticas como lámparas, sillas o chimeneas, el visitante descubrirá proyectos menos conocidos pero igual de influyentes, como el interiorismo de los vagones del Metro de Barcelona o el diseño de bancos y otros elementos de mobiliario urbano que hoy forman parte del paisaje de la ciudad.
El banco NeoRomántico que descansa en parques y plazas de Barcelona y el rediseño ergonómico de los asientos del metro son parte de un legado que ha acompañado la vida urbana de millones de personas sin que muchas supieran su autoría.
La exposición, organizada por el DHub, La Fábrica y el Madrid Design Festival, es también un homenaje de Barcelona a uno de sus grandes creadores, fallecido en agosto de 2024. El pasado septiembre, el Ayuntamiento le concedió la Medalla de Oro de la Ciudad. En palabras del propio Milá, el diseño debía ser “útil, sencillo y honesto”. Quien visite esta muestra podrá comprobar que lo consiguió… y que probablemente ya ha usado muchas de sus obras sin siquiera saberlo.