Barcelona se prepara para su día más bonito del año, ese en el que las calles huelen a pétalos y a tinta fresca. Pero más allá de esquivar ríos de gente en las Ramblas, existe una especie de “club VIP” temporal en la ciudad: el de los Jordis, Jordinas y sus variantes. Si tienes la suerte de llevar el nombre del caballero que acabó con el dragón, este 23 de abril la ciudad se vuelve un poco más tuya, permitiéndote redescubrir rincones icónicos sin tener que rascarte el bolsillo.
Es una de esas tradiciones que a veces pasan desapercibidas entre tanta rosa, pero que supone una oportunidad de oro para ejercer de turista en tu propia casa. A menudo pasamos por delante de los grandes monumentos con esa mezcla de orgullo y pereza, pensando que “ya entraremos otro día”, pero cuando el acceso gratuito se pone sobre la mesa, la perspectiva cambia por completo.
Los Jordis y Jordinas entran gratis al mirador de Colón…
El Mirador de Colón, ese gigante que vigila el final de las Ramblas desde 1888, es mucho más que una estatua para las fotos de los cruceristas. En su interior esconde un ascensor que te eleva a 60 metros de altura para ofrecerte una de las panorámicas más completas del litoral barcelonés. Este Sant Jordi, el monumento abre sus puertas de par en par para todos los que acrediten llamarse como el patrón.
No hace falta reserva previa ni gestiones farragosas; basta con presentarse allí entre las 10:00 h y las 20:00 h y enseñar el DNI para subir gratis. Además, si vas con alguien que no comparta tu suerte nominal, esa persona podrá acompañarte pagando solo la mitad de la entrada general. Es el plan perfecto para ver cómo late el Port Vell en pleno día de fiesta antes de perderse por el Gòtic.
… también al mirador de la Sagrada Familia…
Pero la generosidad de la ciudad no se queda a los pies del mar. La Sagrada Família, el templo que nunca deja de crecer, también se suma a la fiesta con una propuesta que mezcla la tradición con el arte digital. Los Jordis y Jordinas de todo el mundo y esto incluye variantes como George, Gorka o Jordi en cualquier idioma— podrán entrar gratis junto a un acompañante durante todo el día 23. Eso sí, aquí la planificación es clave, ya que es obligatorio realizar una reserva previa a través de su página web oficial para asegurar el hueco, dado que el aforo vuela en cuestión de minutos.
Para los que quieran ir un paso más allá, la Basílica ha organizado algo todavía más especial la víspera del gran día. La noche del 22 de abril, un grupo reducido de afortunados podrá disfrutar de “Llum primigènia”, una instalación audiovisual que proyecta arte digital sobre la arquitectura de Gaudí, creando un diálogo visual con la famosa escultura de Sant Jordi de Subirachs. Es una forma de entender el templo lejos del bullicio diurno, donde la luz y el silencio cuentan su propia historia de la leyenda.
… y 2×1 al mirador de Glòries
Si lo tuyo no es la piedra antigua sino las estructuras vanguardistas, la Torre Glòries también ha querido sumarse al homenaje a los protagonistas del día. En este caso, el icónico edificio de Jean Nouvel propone una oferta que se alarga más allá del 23 de abril: una promoción de 2×1 en las entradas para todos los Jordis, Jorges, Georginas y demás variantes que estará vigente hasta el 27 de abril.
Solo hay que acercarse a las taquillas y acreditar el nombre para subir a 125 metros de altura y disfrutar de una visión de 360 grados de la ciudad. El ticket no solo permite observar la cuadrícula de l’Eixample desde las nubes, sino que también incluye el acceso al Hipermirador Barcelona, un espacio en la planta -1 que analiza la ciudad como un organismo vivo a través de datos en tiempo real. Es la excusa perfecta para ver cómo la mancha urbana de Barcelona se extiende hasta donde alcanza la vista.