El verano barcelonés suele oler a asfalto caliente, a playas que se llenan y, casi de forma inevitable, al traqueteo de las obras que aprovechan el parón estival para mudar la piel de la ciudad. Este año, el escenario del cambio se traslada al entorno de las Glòries, ese gran nudo urbano que sigue su metamorfosis para convertirse en un espacio más amable. El paisaje de la Gran Via, entre las calles Badajoz y Bilbao, se transformará de nuevo para ganar un paseo ciudadano de 50 metros de ancho, pero antes tocará convivir con el silencio temporal de los raíles.
La Autoritat del Transport Metropolità (ATM) y el Ayuntamiento de Barcelona avanzan en los trabajos para eliminar el tramo de vía única actual y sustituirlo por una plataforma de vía doble. Esta intervención, clave para la futura conexión de la Diagonal, obligará a interrumpir totalmente el servicio de las líneas T4, T5 y T6 del Trambesòs entre el 3 de julio y el 13 de septiembre. Las administraciones ya han diseñado un dispositivo con autobuses lanzadera para mitigar el impacto de unas obras que afectarán a casi tres millones de viajes.
Las afectaciones línea por línea
El parón estival alterará los trayectos habituales de miles de usuarios que se desplazan diariamente entre Barcelona y el Besòs. Los cortes se repartirán de la siguiente manera:
- Línea T4: El servicio quedará completamente suspendido en el tramo comprendido entre las estaciones de Verdaguer y El Maresme.
- Líneas T5 y T6: Ambas rutas dejarán de funcionar entre las paradas de Ciutadella | Vila Olímpica y Sant Martí de Provençals.
La afectación es importante: las líneas en obras o cortadas son, esencialmente, las que conectan buena parte del centro de la ciudad con las playas del Poblenou, Sant Martí y el Fòrum, por lo que el transporte público para ir a refrescarse se reduce así al metro y a las líneas de bus alternativas.
Cómo moverse: autobuses alternativos y metro
Para que nadie se quede tirado, se habilitarán dos líneas especiales de autobús que calcarán los recorridos suspendidos y funcionarán en el mismo horario que el tranvía.
Para sustituir a la T4, un bus especial enlazará Verdaguer y El Maresme. Como alternativa subterránea, se podrá usar la línea L4 de metro, aunque cabe recordar que esta no parará en la estación de Verdaguer del 6 de julio al 30 de agosto por obras en su vestíbulo.
Para cubrir la T5 y la T6, otro autobús lanzadera conectará Marina y Besòs. En este caso, la L4 de metro servirá para moverse entre Besòs y Ciutadella | Vila Olímpica, mientras que la línea V21 de autobús funcionará como alternativa entre Marina y Ciutadella. El plano de transporte se completará con las líneas L1 y L2 de metro, los buses H12 y 7, y los trenes de la R1 de Rodalies entre Sant Adrià y El Clot.
Cambios en el tráfico y carriles bici
El subidón de obras también afectará a quienes se desplacen a pie, en coche o en bicicleta. El tráfico de la Diagonal en sentido Llobregat se desviará en la calle Tànger, permitiendo el paso hacia la calle Llacuna solo a vecinos y servicios. Los coches que vayan hacia el centro deberán desviarse por Tànger hasta las calles Padilla o Marina.
Los ciclistas también tendrán que cambiar su rutina: el carril bici de la Diagonal entre Ciutat de Granada y Glòries quedará cortado. Para ir hacia Llobregat se deberá usar la Gran Via o los carriles de Tànger y Sancho de Ávila, mientras que para ir hacia el Besòs se habilitará la calle Bolivia. Para resolver dudas, se desplegará un equipo de informadores en las estaciones afectadas antes y durante los primeros días de los cortes.
Un horizonte que mira a 2027
La vuelta al cole traerá un alivio parcial. A partir del 14 de septiembre la T4 recuperará la normalidad y las líneas T5 y T6 volverán a llegar desde Ciutadella hasta Glòries. Sin embargo, las obras continuarán en la Gran Via. El tramo de la T5 y T6 entre Glòries y Sant Martí de Provençals seguirá cortado y, a finales de septiembre, el veto se reducirá al tramo entre Glòries y Can Jaumandreu.
Esta última fase, que afectará a unos 240.000 viajeros, se alargará hasta la primavera de 2027, cuando está previsto que finalicen por completo unos trabajos que cuentan con un presupuesto de 32,54 millones de euros.