Hay pocos planes más redondos que este en Barcelona si te quedas este verano: una zambullida con vistas panorámicas, bravas al sol, un tinto de verano bien frío, mientras te empapas del skyline de Barcelona. Todo eso es posible en una de las piscinas municipales de más exclusivas de la ciudad, herencia de 1992.
Hablamos de la piscina olímpica de Montjuïc, un clásico del verano barcelonés para combinar gastronomía e historia olímpica de la ciudad.
Dónde está la piscina olímpica de Montjuïc

Ubicadas en lo alto de la montaña, estas instalaciones públicas cuentan con dos piscinas al aire libre, una de ellas con trampolines de salto desde los que se compitió en los Juegos Olímpicos de 1992.
Desde junio hasta septiembre, las piscinas abren sus puertas al público general, con entradas a 7,73 € (y tarifas reducidas de 5,35 € para niños y personas jubiladas). Es el precio de un día completo y desde aquí arriba observarás puntos tan reconocibles de la ciudad como la Sagrada Familia, el Tibidabo y el mar Mediterráneo al fondo.
Eso sí, ten en cuenta que la plataforma de saltos solo es para federaciones y entidades profesionales que se dediquen a este deporte.
Salts, el bar de la piscina de Montjuïc

Lo mejor es que después de haber subido hasta Montjuïc para darte un chapuzón, podrás quedarte a tomarte unas buenas tapas. Porque si hay algo que eleva (aún más) la experiencia es el Salts Terrassa Bar Montjuïc, el bar ubicado justo en la grada de saltos, donde podrás pedir un plato de nachos, hummus o patatas bravas, entre otras tapas de buena calidad.
El ambiente es relajado y sin pretensiones, ideal para descansar después del chapuzón. Puedes pedir en barra, sentarte en las mesas de la terraza o incluso en las propias gradas.

El horario del Salts Terrassa Bar Montjuïc es de lunes a jueves de 11 a 21 horas, viernes de 11 a 22, sábados de 10:30 a 22 horas y domingos de 10:30 a 21:00 horas.
Los fines de semana, a partir del viernes, por la tarde-noche, suele haber ciclos de música en directo.