La Boqueria quiere volver a ser un mercado de verdad. O eso dice ahora. Poco después de haber afirmado que el mercado debe adaptarse a una realida de turismo puro y duro, el Ayuntamiento de Barcelona y los paradistas han llegado a un acuerdo para llevar a cabo una reforma integral que devuelva al espacio su esencia: un mercado tradicional pensado para la ciudadanía, y no solo para los turistas.
El plan, que cuenta con un presupuesto inicial de 12 millones de euros, prevé una remodelación profunda de la zona central, especialmente la del pescado, considerada obsoleta, pero sobre todo, un nuevo reglamente sobre el producto ofrecido:
La idea es que la nueva norma garantice que al menos el 50 % de la oferta sea tradicional: producto fresco, charcutería, panadería, pescado y restauración. La idea es reducir los puestos enfocados al consumo rápido turístico, aunque no desaparecerán del todo.
Primera fase: antes de 2027
El proyecto ya cuenta con un amplio respaldo: más del 90 % de los paradistas de la Associació de Venedors han votado a favor, por lo que, en principio, empezará pronto a tirar adelante.
Según explicó la teniente de alcaldía de Promoción Económica y Mercados, Raquel Gil, durante este mandato se abrirá un nuevo acceso por la plaça de la Gardunya para conectar mejor con el Raval, se reordenarán las paradas y se reconstruirá la isla del pescado junto con las zonas adyacentes. Estos trabajos se coordinarán con la reforma de la Rambla y se prevé que estén listos a finales de 2027.
En una segunda fase, ya en el próximo mandato, se sustituirá la cubierta de fibrocemento y se instalará un sistema de aprovechamiento fotovoltaico, además de mejoras en la climatización y la accesibilidad.
El objetivo, subraya Gil, es claro: que los barceloneses vuelvan a sentir la Boqueria como propia. “Es evidente que es una de las joyas de la ciudad que forma parte de la ruta de visitas, pero en ningún caso queríamos que perdiera su razón de ser: ser un mercado tradicional”.
No será el primer intento, o la primera intención. Hay otras voces que dicen que por mucha reforma que se haga en las paradas, la pérdida de vecinos, con apenas 800 personas vivienda en Las Ramblas, es el principal obstáculo para recuperar la esencia del mercado. Quedará por ver, en un futuro próximo, si la Boqueria algún día puede volver a ser lo que fue.