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20 imprescindibles del barrio de Gràcia

Rincones con mucho encanto en uno de los barrios más acogedores de la ciudad.

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20 imprescindibles del barrio de Gràcia

Las calles se han ampliado, han cambiado sus nombres, ha dejado de ser una villa para ser un barrio o un distrito, ya casi no queda una piedra (bueno, una piedra sí) de lo que fue en su origen, pero en su éter se respira algo que se intuye permanente. Una sensación vaga y romántica de que la esencia se mantiene incólume; una sensación de que Gràcia es Barcelona, pero no es Barcelona.

Jardí del Silenci

Lo que hoy conocemos como Jardí del silenci era un convento de monjas, dejó de serlo, fue vendido a una inmobiliaria, la inmobiliaria quiso levantar ahí un parking de seis plantas, el barrio de Gràcia se plantó, se recogieron siete mil firmas, se instó al Ayuntamiento a que comprara el espacio y los vecinos pasaron a convertirlo en un centro cívico al aire libre.

Carrer de l’Encarnació, 62

Taifa Llibres

Una sala para las novedades y los libros de primera mano y una segunda sala para los libros de ocasión. Si los alérgicos al polvo midiésemos la calidad de una librería de segunda mano en función de los estornudos, Taifa se llevaría la palma. Aquí también tienen un registro de los libros que venden y si no tienen lo que buscas de segunda mano, siempre puedes llevártelo nuevo.

Carrer de Verdi, 12

Wok Verdi

La práctica del street food aún no se ha impuesto del todo en la cultura barcelonesa, pero está claro que algún día sucederá. Mientras tanto, toca pedirse unos tallarines y sushi variado para comérselo en un banco acompañado de una yonki lata.

Carrer de Verdi, 20

Tuuulibreria

El caos más absoluto hecho librería. Es puro jenga. Una vez entras, vives con la sensación constante de que si coges un libro se vendrá abajo toda la librería. A veces entre toneladas de paja puedes encontrar una pepita de oro. Lo bueno de Tuuulibrería es que pagas lo que te venga en gana y todo lo recaudado es donado.

Consejo moral: no pagues dos céntimos por un libro y no te lleves 37 volúmenes.

Carrer del Planeta, 17

La Piadina del Sol

Es un clásico de los viernes cerveceros en la Plaça del sol. Hay un momento de la noche, ubicado entre la primera cerveza y el desalojo de la policía, en el que te entra hambre (y ganas de ir a mear, pero eso es otra historia). En ese caso la solución estrella es La Piadina del Sol: la mejor piadina de Barcelona.

Plaça del sol, 21

Kibuka Goya

Sin duda, el Kibuka es uno de los mejores restaurantes japoneses si tenemos en cuenta la relación calidad-precio. Entre semana ofrecen un menú diario, aunque lo suyo es ir e ir bien: catar sus uramakis y su Wakame Sarada, una ensalada de algas que elaboran con una salsa indescriptiblemente deliciosa.

Carrer Goya, 9

Cines Verdi

Los cines Verdi son un clasicazo. También siguen a rajatabla el mandamiento de la versión original y combinan títulos más conocidos (pero que siguen un estilo muy independiente), súperestrenos y lo más independiente del mercado, con películas inéditas.

Carrer de Verdi, 32

Aida Books&More

Aida Books & More es una de las mejores por dos razones: hay bastante calidad en el catálogo (he llegado a comprar dos libros de Ishiguro –ediciones de Anagrama– por 3€ cada uno) y funciona como una ONG. Los libreros son voluntarios y lo recaudado va destinado a combatir la pobreza.

Carrer de Astúries, 78

Revolution

En un barrio tan hipster como Gracia, no podía faltar en esta lista una tienda que estuviera en sus calles. La ropa de Revolution tiene matices norteamericanos y tenemos la teoría de que, al no ser especialmente conocida, las prendas de calidad permanecen casi sin ser tocadas. Ropa de le coq sportif, por ejemplo, y gafas Ray Ban a precios muy muy dignos.

Carrer de Verdi, 80

Casa Vicens

La Casa Vicens fue el primer encargo que recibió Gaudí para la construcción de una vivienda privada en Gràcia, cuando aún era una villa con ayuntamiento propio. El edificio es una mezcla de los estilos mudéjar, indio y japonés. Con su apertura, ya solo dos obras del genio catalán no serán accesibles al público en Barcelona: el colegio de las Teresianas y la Casa Calvet.

Carrer de les carolines, 20

The Hip Fish

Hip Fish Sushi es (en materia de popularidad, no de calidad) a los poke lo que el McDonald’s a las hamburguesas. Dicho de otro modo, The Hip Fish es, probablemente (no, indudablemente), el mejor sitio para comer pokes en Barcelona. Tanto para primerizos como para iniciados.

Carrer de la Providència, 1

Bodevici

Una horchatería en el corazón del barrio más bohemio de Barcelona, sólo podía reunir características acorde con la idiosincrasia del barrio. Realmente es una heladería que vende horchata, más que lo contrario. Y preparan sus helados y su horchata con productos ecológicos. Su horchata es café para muy cafeteros: sabor intenso y fuerte.

Carrer de Torrijos, 21

Heladería Paral·lelo

Los helados de Paral·lelo son de elaboración diaria y con productos –siempre que es posible- de temporada (si quieres tomarte un helado de fresa el 15 de diciembre, lo tienes complicado), bio y kilómetro cero. Para dar cuenta de la magnitud del asunto, basta con el siguiente dato: ellos mismos tuestan los pistachos que luego serán helados.

Carrer de Séneca, 18

Nomo

El resultado de fusionar materias primas españolas y japonesas de la mano de un experto en sushi solo puede acabar en una cosa: éxito. La calidad de Nomo es excelente y la presentación de sus platos es de foto obligatoria (recuerda, honrarás el postureo).

Carrer Gran de Gràcia, 13

La Bicicleta

Carta buena y breve. Con lo cual, como reza el refrán: dos veces buena. La Bicicleta es un must en lo que a opciones de tapeo se refiere. Raciones pequeñitas, eso sí, pero la calidad es insuperable. A destacar el tataki, las hamburguesas y las bravas.

Carrer de Verdi, 65

Syra Coffee

Una ciudad se puede clasificar de muchas maneras. Una de ellas es la siguiente: en Barcelona hay tres tipos de personas: aquellas a las que no les gusta el café, aquellas que no valoran un buen café y quienes sí que lo aprecian. Para este último grupo,Syra Coffee debe ser algo así como un lugar de peregrinación.

Carrer de la Mare de Déu dels Desemparats, 8

Cafè Diamant

Tanto si decides pasar una tarde de lectura como si has quedado para charlar con una amiga, Cafè Diamant es un buen sitio. Su ambiente cálido mientras observas la vidilla en la plaza del Diamant te dará ganas de quedarte con el culo plantado en la silla durante un largo rato.

Carrer d’Astúries, 67

La Bodega del Sol

Si Gràcia fuera un pueblo (que lo fue), la plaça del Sol sería el punto de encuentro definitivo: la plaza del ayuntamiento, el lugar al que salir a tomar la fresca. No en vano, el ocio de los viernes en Barcelona gira alrededor de esta plaza. Y La Bodega del Sol contribuye a mantener esta forma de diversión.

Plaça del Sol, 2

El Glop

La vida moderna es hablar de un restaurante con más de cuarenta años y apoyarse en Google Review para hacerlo. El Glop tiene más de 2.000 reseñas en Google. Y todo un 4,3. Poco más que añadir. Una taberna como las que ya no quedan: carnes a la brasa, calçots y toda forma de gastronomía barcelonesa.

Carrer de Sant Lluís, 24

Bar Pietro

Cualquiera podría definir al Pietro como un bar sin-nada-que-lo-convierta-en-un-sitio-especial. Y ese cualquiera no estaría mal encaminado: el encanto del Pietro radica en su esencia y en lo intangible (y un poco en su ubicación privilegiada). Y si no que se lo pregunten a las multitudes que abarrotan sus metros cúbicos finde tras finde.

Travessera de Gràcia, 197