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Gastronomía

Las mejores heladerías de Barcelona

¿Quién puede resistirse a un helado con este caloret?

Tania Segura Tania Segura

Las mejores heladerías de Barcelona

 

Anita Gelato

Recién llegado a la ciudad y ubicada en el corazón de Gràcia, esta heladería es una de las mejores formas de darle a tu cuerpo ese capricho que se merece. Cualquiera de sus helados es un placer, pero si tuviéramos que llevarnos solo uno a una isla desierta quizá sería el de galleta wafer. O quizá el de pistacho. O el de pretzel salado.

Plaça de la Vila de Gràcia, 15

DelaCrem

No nos atreveríamos a decir que es la mejor heladería de Barcelona porque hay mucho nivel, pero lo que sí es cierto es que nunca hemos visto cosa igual en términos de cola. Ir a Delacrem en verano supone hacer cola. La espera no suele ser muy larga y obviamente merece la pena. Una prueba de calidad: si el helado de pistacho no es verde radiactivo, entonces es bueno. 

Carrer d’Enric Granados, 15 | Passeig de Sant Joan, 59

Oggi

El acrónimo Oggi responde a Officina Gelato Gusto Italiano y no falta a la pasión del país mediterráneo por este producto. Y como no podía ser de otra forma, los sabores apuestan por la tradición clásica de heladería italiana: nocciola, gianduia, crema de mascarpone, tiramisú, pistacho de Bronte o ricota con chocolate y naranja. 

Carrer Comtal, 15 | Carrer de Joaquín Costa, 18

Paral·lelo

Los helados de Paral·lelo son artesanos, de temporada y kilómetro cero. Esto quiere decir que no será posible tomarse un helado de fresa en invierno, pero no te faltarán alternativas. Su carta va variando pero allí hemos visto cosas como sus helados de cheddar ahumado con bacon crujiente, de parmesano con vinagre de Módena, de roquefort francés o de aguacate y tomate con albahaca.

Carrer de Sèneca, 18

Rocambolesc

Rocambolesc, de la que ya os hablamos en este artículo, es obra de Jordi Roca, el menor de los hermanos, que intentó recuperar el carrito de postres de El Celler de Can Roca. A Jordi le hubiera gustado sacar su carrito a la calle para vender de forma ambulante sus prestigiosos helados, pero la normativa municipal no lo permitiía.

La Rambla, 51-59

Kurimu

Esta heladería es de los dueños de la mítica pastelería japonesa Takashi Ochiai, un templo del dulce situado en el barrio del Eixample. Su propuesta de helados es singular porque combinan tradición japonesa con gelateria italiana. Un delicatessen en el que puedes catar propuestas como la de sésamo negro, yogur con wasabi o el clásico de té matcha.

Comte d’Urgell, 110

Natas

En pleno centro del Raval y prácticamente dentro de la librería de La Central, Natas ofrece una experiencia además de helados riquísimos. Y es que la estética de su local, en tonos pastel, solo nos invita a una cosa: relajarnos rechupeteando una y otra vez el helado. Ofrecen sabores atípicos como el de azahar, almendra o naranja.

Elisabets, 6

Gocce di Latte

Mediante procesos artesanales, este templo del helado ofrece auténticas maravillas como el de cúrcuma, mandarina y romero, o el de cardamomo y dátiles. Una propuesta para los más atrevidos, ya que se sale de los sabores más convencionales.

Pla de Palau, 4

Bodevici

En pleno barrio de Gràcia, esta heladería ofrece helados artesanales, ecológicos y veganos. Una apuesta de ingredientes Km0 como fresas del Maresme, avellanas de Reus o leche de cabras catalanas.

Torrijos, 21