La montaña de Montjuïc está a punto de experimentar una de las transformaciones urbanísticas más ambiciosas de los últimos años. Lo que hasta ahora conocíamos mayoritariamente como espacio ferial, sobre todo en el entorno de la Plaça de l’Univers, se convertirá en una nueva zona residencial y de equipamientos integrada en el Poble-sec, un barrio que verá crecer su parque público de vivienda y sus dotaciones sociales y culturales.
El Ayuntamiento de Barcelona ha dado un paso adelante con la aprobación del Plan Especial Urbanístico y de Mejora Urbana, que dibuja un futuro donde el 48% del actual suelo ferial se destinará a uso ciudadano, según el consistorio, y con una previsión que apunta a la finalización de la mayor parte del proyecto hacia el 2033. Con un presupuesto de más de 90 millones de euros, esta actuación no solo busca integrar la Fira en la ciudad, sino también consolidar Montjuïc como pulmón verde y nuevo eje metropolitano.
Más de 500 pisos públicos en Poble-Sec

El corazón de esta metamorfosis es la creación de un nuevo tejido residencial que aportará un total de 548 unidades de vivienda pública, de las cuales 500 serán viviendas asequibles y 48 se destinarán a alojamientos dotacionales, incrementando en un 4,2% el parque público de la ciudad.
Esta nueva área se distribuirá en tres manzanas cerradas junto a la Plaça de l’Univers, y se generará un espacio central abierto de 2.400 m² (un tamaño similar a las plazas características del Poble-sec) y una plazoleta anexa de 800 m². El objetivo es que estos nuevos espacios actúen como punto de encuentro y articulación entre los futuros hogares y los nuevos equipamientos de proximidad.
En cuanto a las dotaciones, el proyecto impulsa una importante red de servicios con 18.400 m² de techo para diversos usos. Entre las novedades más destacadas se encuentra la construcción de un nuevo Centro de Atención Primaria (CAP) con acceso desde la calle de Lleida, la ampliación del Espai Bombers y del patio de la Escola Mossèn Jacint Verdaguer. Además, se recuperará el Pabellón 2 para ubicar un pabellón polideportivo, una medida que responde a una demanda histórica del barrio y que, según se avanzó en su momento, podría estar lista antes de 2033, hacia finales de 2026.
7.000 m2 de espacio verde en la ciudad

Uno de los ejes centrales del proyecto es la incorporación de cerca de 7.000 m² de nuevos espacios verdes. Estas zonas, diseñadas con criterios de confort climático y accesibilidad universal, incluirán vegetación abundante, sombra, mobiliario urbano y juegos infantiles, ofreciendo un nuevo pulmón a la zona. También se creará un recorrido cívico transversal para mejorar la conectividad a pie, enlazando la calle de Lleida con la calle de la Guàrdia Urbana.
La transformación de Montjuïc no se limita a las nuevas construcciones. También se ha aprobado un plan especial para impulsar la rehabilitación de los emblemáticos Palacio Alfonso XIII y Palacio Victoria Eugenia, edificios proyectados por Josep Puig i Cadafalch hacia 1920 y que son Bien Cultural de Interés Local (BCIL). Esta remodelación, junto con los planes para el Pabellón del Vestit y el Pabellón Multifuncional, busca adaptar los usos a las nuevas necesidades de la Fira de Barcelona sin dejar de lado la preservación del patrimonio.
Los trabajos para esta primera fase de renovación del recinto ferial comenzarán a principios de 2026 y se prevé que finalicen en 2029, justo a tiempo para conmemorar el centenario de la Exposición Internacional de 1929, evento clave en la historia de la Fira y de la ciudad. Esta transformación no solo traerá vivienda y equipamientos, sino que redefinirá el eje Paral·lel-Montjuïc, buscando una mayor cohesión social y una mejor integración entre los barrios de la montaña y el resto de Barcelona.