Hay lugares que el tiempo no borra del todo. En el término municipal de Cantallops, en el Alt Empordà gerundense, los restos de un hidroavión francés, un Douglas DC 6, llevan décadas integrados en el paisaje como testigos silenciosos de una tragedia ocurrida en 1986.
Lo que una vez fue una aeronave en plena misión de extinción es hoy el destino de senderistas que se acercan hasta allí atraídos por una historia que mezcla catástrofe natural, valentía y fatalidad.
Un incendio que cruzó fronteras
El origen de todo estuvo en Le Perthus, localidad francesa donde se declaró un incendio forestal en 1986. Las llamas no tardaron en cruzar la frontera por La Jonquera empujadas por un viento extraordinariamente violento.
La situación se descontroló con rapidez: la autopista A-17, la carretera N-II, la aduana fronteriza y la línea de tren que conecta Barcelona con Port Bou tuvieron que cerrarse al tráfico. Era un fin de semana de julio.
A medida que avanzaba la tarde, el panorama empeoraba. Municipios como Cadaqués y Cantallops quedaron aislados, sin comunicación por carretera ni por teléfono.
Cuando el frente de fuego alcanzó la zona de Requesens, a media tarde, un hidroavión francés que participaba en las labores de extinción se estrelló.
Las condiciones meteorológicas ese día eran extremas: el viento soplaba con rachas que superaban los 120 kilómetros por hora, lo suficiente para hacer inmanejable cualquier aeronave.
De hecho, los medios aéreos españoles ni siquiera habían podido operar esa jornada. El aparato cayó y sus cuatro ocupantes —el piloto, el copiloto, un ayudante y el mecánico— fallecieron en el acto.
Cómo llegar caminando hasta este avión

Hoy, los restos del hidroavión pueden visitarse a través de una ruta de senderismo que parte del vecindario de Requesens, perteneciente al municipio de La Jonquera.
Desde allí hay que tomar la carretera GI-601 en dirección a Cantallops y, una vez pasado el pueblo, seguir las indicaciones hacia la cantina y el Castillo de Requesens por una pista de tierra en buen estado.
La excursión puede completarse combinándola con la ruta que sube hasta el propio castillo, lo que convierte la jornada en una salida completa por uno de los paisajes más agrestes y con más historia del Alt Empordà.
La ruta al detalle puede consultarse en Wikiloc.