Moverse por Barcelona sobre dos ruedas es, para muchos, la mejor forma de tomarle el pulso a las calles. Sentir la brisa bajando hacia el mar o evitar los atascos matutinos tiene su encanto, pero cuando el desnivel aprieta en los barrios altos, las bicis eléctricas se convierten en el mejor de los aliados. El gran obstáculo para dar el salto, fuera del Bicing, hasta el momento, siempre había sido la fuerte inversión económica inicial que requieren estos vehículos.
Para aligerar esa carga, el Ayuntamiento de Barcelona ha anunciado una línea de subvenciones destinada a empadronados, empresas y autónomos con sede en la ciudad que apuesten por el pedaleo asistido. Aunque la convocatoria oficial se lanzará a lo largo de 2027, el consistorio ha establecido un margen retroactivo que permitirá cubrir buena parte del coste de las bicicletas adquiridas a finales de este mismo año.
Descuentos de hasta el 40 %
El plan municipal está diseñado para cubrir un máximo del 40 % del coste total de la compra. En la práctica, esto se traduce en inyecciones de hasta 400 euros para quienes se hagan con una bicicleta urbana de pedaleo asistido, y un tope de 800 euros si el modelo elegido es una bicicleta de carga.
Como ha explicado Laia Bonet, teniente de alcaldía de urbanismo y transición ecológica, desde el consistorio son conscientes de que el precio suele ser una barrera importante para dar el paso. La intención, aseguran, es que este vehículo gane cada vez más terreno como solución para moverse por la ciudad.
Guarda el tique: fechas clave y requisitos
Aunque el trámite formal no arrancará hasta que se aprueben las bases en 2027, todas las compras efectuadas a partir del 1 de diciembre de 2026 ya serán válidas para solicitar el reembolso. El mecanismo se ha pensado para no marear con papeleo: bastará con presentar la solicitud y adjuntar la factura original de la tienda.
Para sostener esta iniciativa, se ha reservado un presupuesto total de cuatro millones de euros, que se irán liberando a razón de un millón anual hasta llegar al 2030.
Más allá del impulso económico, el fomento del pedaleo exige asfalto seguro. Por ello, la medida va acompañada del compromiso de seguir mejorando y conectando la red de carriles bici de Barcelona. Las actuaciones más destacadas se centrarán en grandes arterias como la Meridiana o la Diagonal. En paralelo, la red compartida del Bicing seguirá engrosando sus filas con una presencia cada vez mayor de modelos eléctricos en sus paradas.