Desde este viernes se podrá pedir una nueva ayuda de 400 euros para pagar el alquiler en Barcelona. El Ayuntamiento de Barcelona ha dado luz verde a un nuevo paquete de medidas económicas destinado a aliviar la carga del arrendamiento para ciertos colectivos.
Esta iniciativa, dotada con un presupuesto de 6 millones de euros, surge tras un acuerdo presupuestario entre el Gobierno municipal y el grupo de Junts per Barcelona. La ayuda está destinada a dos grupos concretos: las familias formadas por un solo progenitor o progenitora y las personas mayores de 55 años que residan solas.
Para acceder a estos fondos, los solicitantes deben cumplir una serie de condiciones económicas. La principal, el esfuerzo financiero: los inquilinos deben demostrar que destinan más del 30 % de sus ingresos netos al pago del alquiler habitual.
Además, existen topes tanto en el precio de la vivienda como en la renta de los solicitantes: el coste mensual del piso, que debe estar situado en la ciudad de Barcelona, no puede superar los 1.100 euros.
Los ingresos no pueden exceder dos veces el Indicador de Renta de Suficiencia de Cataluña (IRSC) para personas solas, es decir, menos de 1603,70 euros brutos mensuales. Este umbral sube a 2,5 veces el IRSC para unidades de convivencia y hasta 3,5 veces si hay miembros con discapacidad (el IRSC se sitúa en 801,85 euros en 2026).
No es una tarifa plaza de 400 euros
La subvención no es una tarifa plana, sino que se calcula para cubrir el tramo del alquiler que sobrepasa ese 30 % de los ingresos familiares, con el mencionado tope máximo de 400 euros al mes. En el cálculo no se incluyen gastos accesorios como comunidad, aparcamientos, trasteros o recibos atrasados.
Esta nueva línea de ayudas busca complementar prestaciones existentes y destinadas a otros grupos poblaciones, como el Bono Alquiler Joven o las subvenciones para mayores de 65 años.
El plazo para presentar las solicitudes comienza al día siguiente de la publicación oficial de la convocatoria, es decir, este mismo viernes 20 de febrero.
