Barcelona se prepara para volver a saborear su calle más emblemática. Passeig de Gourmets, el festival que ha transformado la percepción culinaria del Passeig de Gràcia, celebra su novena edición del 12 al 22 de marzo de 2026. Tras el éxito de años anteriores, la cita regresa con una apuesta renovada donde la pastelería creativa y los bocadillos de autor se convierten en los grandes protagonistas.
En esta ocasión, el festival cuenta con 21 restaurantes participantes (dos más que en 2025), incluyendo nuevas incorporaciones como JOK Barcelona, CASATOUS Barcelona y Furtivo Rooftop. El evento, impulsado por la Associació del Passeig de Gràcia, busca reivindicar el talento gastronómico de la zona, atrayendo tanto al público local como a los visitantes.
Las claves de la edición 2026
La gran sorpresa de este año es el crecimiento exponencial de la Pastelería Creativa. Si en las dos ediciones anteriores la actividad contaba con 6 participantes, este 2026 la cifra se duplica hasta alcanzar los 12 establecimientos. Los amantes del dulce podrán disfrutar de propuestas exclusivas por 8 €, firmadas por figuras de la talla de Albert Roca, Takashi Ochiai o Valentina Pizzuti.
Por otro lado, la oferta se diversifica en cinco categorías principales para adaptarse a todos los bolsillos:
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Ruta de Platillos (10 €): La opción más popular para tapear a pie de calle.
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Bocadillos de Autor (hasta 20 €): Este año baten récord de restaurantes inscritos.
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Pastelería Creativa (8 €): El doble de opciones que el año pasado.
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Menús Gourmet (55 € o 70 €): Experiencias completas en los templos culinarios del Paseo.
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El Tardeo (35 € o 40 €): Un plan combinado que incluye platillo, bocadillo, postre y bebidas.
Un escaparate de estrellas
El festival sigue contando con el respaldo de grandes nombres de la cocina. Carme Ruscalleda, portavoz histórica del evento, destaca que esta unión de chefs permite «crear recuerdos juntos alrededor de la mesa». Por su parte, Martín Berasategui, embajador desde la primera edición en 2018 a través de Monument Hotel, define el evento como «una gran fiesta que une a toda la profesión».
Para Luis Sans, presidente de la Associació del Passeig de Gràcia, el festival es ya un «referente que todos debemos tener en el calendario», consolidando el eje no solo como un destino de compras y arquitectura, sino como un epicentro gastronómico de primer orden.