Pasear por la Rambla estos días es, ahora mismo, un ejercicio de paciencia y equilibrismo entre vallas. Sin embargo, lo que muchos vemos como un simple caos de cemento es, en realidad, una oportunidad de oro para asomarse a la historia de Barcelona. A falta de un año para que el paseo luzca sus mejores galas, la previsión es que las obras terminen a principios de 2027, el consistorio ha decidido abrir el «backstage» de la reforma con un programa de actividades gratuitas que prometen reconciliarnos con nuestro bulevar más famoso.
Del 7 de febrero al 28 de marzo, la ciudad ofrece la posibilidad de mirar bajo el asfalto y entender qué está pasando realmente en esos 1,2 kilómetros que conectan Plaza Catalunya con el mar. No se trata de una charla técnica aburrida, sino de una serie de propuestas que van desde itinerarios arqueológicos hasta sesiones de dibujo al aire libre, pensadas para que volvamos a sentir la Rambla como algo nuestro.
Secretos bajo el pavimento y murallas olvidadas
Uno de los platos fuertes de este programa es el itinerario arqueológico. Y es que las excavaciones no solo han servido para renovar tuberías, han sacado a la luz auténticos tesoros que llevaban siglos enterrados. Durante las obras han aparecido tramos de la muralla medieval del siglo XIV, restos del antiguo Estudio General (el precursor de la universidad) e incluso curiosidades como el entierro de un asno rodeado de agujas de bronce que ha dejado a los expertos rascándose la cabeza.
Estas visitas guiadas, que se realizarán los días 18 y 28 de marzo, recorrerán el paseo desde la parte alta hasta el Portal de la Pau, explicando qué nos dicen estos hallazgos sobre la Barcelona de hace quinientos años. Es una forma de ver la Rambla no como una calle turística, sino como un libro de historia abierto de par en par.
Fotografía y dibujo para documentar el cambio
Si lo tuyo es más la parte creativa, también hay hueco. Se han organizado paseos fotográficos los días 21 y 25 de febrero para aquellos que quieran inmortalizar la metamorfosis del paseo antes de que el nuevo diseño sea el definitivo. La idea es crear un archivo visual colectivo de este momento de transición.
Para los que prefieran el papel y el lápiz, las sesiones de urban sketching del 4 y 14 de marzo permitirán dibujar en directo la evolución de las obras. Es una manera distinta de observar los detalles, las nuevas secciones que ya se intuyen y ese futuro paseo central que ganará espacio eliminando carriles de circulación.
Cómo participar en el «backstage» de la Rambla
Para apuntarse a cualquiera de estas actividades, que son totalmente gratuitas, hay que estar rápido con el ratón. Las inscripciones se gestionan a través de la web oficial de la nueva Rambla o de forma presencial en el Espai Rambla, situado en los bajos del Palau de la Virreina. Este punto de información es, de hecho, una visita recomendable por sí misma, ya que cuenta con una pequeña exposición que explica cómo quedará el paseo: con un pavimento unificado de granito y pórfido, más árboles y, sobre todo, mucha más comodidad para el peatón.
Al final, el objetivo de todo este despliegue es que los barceloneses recuperemos el hábito de «ramblear». Aunque ahora mismo las vallas nos lo pongan difícil, estas actividades son el recordatorio de que lo que viene después merecerá la pena.