Barcelona no solo vive de su historia teatral en el Paral·lel o de los grandes clásicos del Eixample. El tejido cultural de la ciudad está a punto de dar un salto de gigante hacia el futuro, y el escenario elegido no es otro que el Distrito 22@. El Grup Focus, ese gigante que lleva cuatro décadas moviendo los hilos de la escena barcelonesa, acaba de presentar Gènesis, un proyecto que es mucho más que un nuevo teatro: es un «sueño no soñado» que situará a la capital catalana en el mapa de la formación artística europea.
La iniciativa, liderada por Daniel Martínez de Obregón, supone una inversión de 11 millones de euros para transformar su actual cuartel general en la esquina de las calles Ávila y Tánger. Lo que hoy es un almacén y oficinas de 3.000 metros cuadrados, se convertirá en un hub cultural de 6.000 metros cuadrados.
El corazón del edificio será un nuevo teatro de 500 localidades con una disposición en anfiteatro que promete una cercanía única entre el actor y el espectador, sumándose así a la red de salas que ya gestiona el grupo, como el Romea, el Condal, La Villarroel y el Goya.
Un centro de formación único en el continente
Pero lo que realmente diferencia a Gènesis de cualquier otra apertura reciente es su vertiente educativa. Barcelona contará con una Escuela Superior de Artes y Oficios Escénicos que no se limitará a la interpretación. El objetivo es cubrir todo el ecosistema del espectáculo bajo un mismo techo. La formación se dividirá en tres grandes pilares: el artístico (canto, danza, música e interpretación), el técnico (sonido, iluminación, regiduría y maquinaria) y, quizás el más necesario para la industria actual, el de gestión y marketing cultural.
Esta propuesta busca profesionalizar todos los engranajes que hacen que se levante el telón, ofreciendo desde formación vocacional hasta grados superiores con titulación oficial. La idea, que empezó a gestarse en 2019 de la mano de Daniel Anglès y César Martínez, pretende que los alumnos aprendan en un entorno real, conviviendo con una programación estable de obras nacionales e internacionales que ocupará el teatro durante diez meses al año.
El renacer de un nombre con historia
El nombre elegido, Gènesis, no es casualidad. Es un guiño nostálgico y cargado de simbolismo a los orígenes del grupo, ya que fue el nombre de la primera compañía que fundaron sus creadores antes de profesionalizarse como empresa. Es el cierre de un círculo para una entidad que, en estos 40 años, ha acumulado cifras de vértigo: 400 producciones propias y más de 15 millones de espectadores.
Si todo avanza según el calendario previsto y tras superar los habituales laberintos burocráticos, las obras comenzarán en breve para que el centro pueda abrir sus puertas en septiembre de 2028. Para redondear la semana de celebraciones, Martínez de Obregón recibirá este jueves la Medalla de Oro al mérito cultural en el Saló de Cent, un reconocimiento que llega justo cuando el Poblenou se prepara para levantar el telón de su proyecto más ambicioso.