En la playa se izan las banderas rojas y amarillas, y los bañistas, atentos, prestan atención a los megáfonos para conocer los motivos. Por allí una voz de alerta pide, enfadada, atención, pero no habla de medusas ni del estado de la mar, sino de los motivos de los socorristas de Barcelona para hacer una huelga que empezó el viernes pasado y que, de momento, no llleva visos de solucionarse.
Por eso, esta semana las playas de Barcelona amanecen con banderas rojas ondeando en todo el litoral y las torres de vigilancia cerradas simbólicamente. Es la imagen más visible hasta ahora de la huelga indefinida de los socorristas, que llevan ya cinco días protestando para exigir mejoras laborales y reclamar que el Ayuntamiento se siente a negociar con ellos.
A pesar del aviso y la simbología del cierre, muchos bañistas han desoído la señal de peligro y siguen entrando al mar.
Denuncian falta de diálogo
Los socorristas denuncian que el Ayuntamiento no ha cumplido con los acuerdos alcanzados en años anteriores, y critican, según explica Betevé, que, a día de hoy, aún no se ha producido una reunión formal entre ambas partes. Desde el consistorio, en cambio, aseguran que este martes sí había una reunión prevista, pero que los representantes sindicales no se presentaron, algo que los trabajadores niegan rotundamente.
Mientras tanto, las playas siguen sin vigilancia activa y los riesgos aumentan con el calor del verano y la masificación del litoral. Si estos días las playas tenían bandera amarilla, ahora ya tienen la roja y unos pocos socorristas haciendo servicios mínimos desde los centros de vigilancia, con las torres cerradas.