Barcelona ya tiene nuevo campeón de los desayunos. Pero no hablamos del brunch o el desayuno timorato de cruasán y cafelito, sino del desayuno más auténtico y catalán de todos, el esmorzar de forquilla.
la Lliga del Porc i la Forquilla, el certamen que reivindica los esmorzars de forquilla y la tradición porcina catalana. El ganador ha sido Juli Alcoriza, del restaurante L’Andreuenc, en Sant Andreu, que se llevó el título con un mar i muntanya tan auténtico como sorprendente: botifarra del perol hecha en casa, mongetes del ganxet y sepia bruta.
La final, celebrada en el marco del festival MOS, reunió a doce finalistas (tres por cada demarcación catalana), que defendieron sus creaciones ante un jurado de peso: Judith Càlix (directora de la revista Cuina), Pedro Palacios (Capital Española de la Gastronomía), Albert Molins (La Vanguardia), la sommelier Marta Clot y Jonathan Nuevo (Esmorzars de Forquilla CAT).

Hubo propuestas para todos los gustos y territorios: desde el carpaccio de peus de porc del Bar Lídia de Lleida, hasta un bikini de galta de porc con chocolate de piedra de Agramunt, reducción de Pedro Ximénez y queso Comté, firmado por CaLagneta Art i Vi de Cervera. También pasó por la mesa el clásico Ofegat de la Segarra del Hostal Jaumet de Torà.
La Lliga del Porc i la Forquilla nació de la mano del Grup de Sanejament Porcí de Lleida con la colaboración de Como Pomona, y la final no se quedó corta en homenajes al recetario catalán. Los asistentes a la final disfrutaron de un esmorzar popular con cassola de cerdo y caracoles, a cargo de Josep Vila (Mister Plat), y un Tastet Solidari de Caragols servido por la Fecoll.
Más que una competición, la liga se ha consolidado como un escaparate de la cocina catalana que reivindica el cerdo, la cuchara y las largas sobremesas. Y este año, Sant Andreu ya puede presumir de campeón.