El verano suele traer consigo el murmullo de las chicharras y el refugio fresco de los bosques, pero estos días el ambiente en Catalunya se siente distinto. Tras jornadas consecutivas de incendios y termómetros disparados y una sequedad ambiental extrema, la naturaleza ha quedado expuesta a su mayor vulnerabilidad, obligando a tomar medidas contundentes para proteger el territorio de las llamas.
Desde la pasada medianoche, los Agents Rurals han decretado el cierre total de seis espacios naturales clave para evitar que cualquier chispa desencadene una tragedia. La medida se enmarca en la activación del nivel 4 del Plan Alfa, una alerta máxima que afecta directamente a 111 municipios repartidos en 18 comarcas, de cara a una semana en la que los mapas de previsión marcan un día especialmente crítico en el calendario.
Los seis espacios cerrados por el riesgo de incendio
Las restricciones de acceso buscan blindar de forma inmediata los entornos donde la vegetación está más castigada por la falta de humedad. Los espacios que han quedado cerrados al público son les Gavarres, el Montsec d’Ares, el Montsec de Rúbies, la Ribera Salada y la Baronia de Rialb. El macizo de Montserrat también se ha sumado a esta lista de exclusión, aunque las autoridades han detallado que los visitantes sí podrán seguir accediendo al recinto de su histórico monasterio.
La situación actual en el territorio catalán es de extrema fragilidad. El calor acumulado durante los últimos días y los niveles de humedad bajo mínimos crearon ayer el escenario idóneo para una jornada crítica, en la que se llegaron a registrar 65 incendios simultáneos en toda Catalunya. Los expertos advierten que este episodio de peligro no ha terminado; de hecho, se prevé que el próximo viernes sea el día más peligroso de toda la ola de calor.
Control en los focos activos
Durante la última noche, los esfuerzos principales de los Bombers se concentraron en dos incendios que despertaron una gran preocupación: el de Sentmenat y el de la Pobla de Claramunt. Estos fuegos obligaron a decretar el confinamiento preventivo en sus casas de unas 40.000 personas. Afortunadamente, los equipos de emergencia ya avanzan en las tareas de control de ambos focos.
Ante este panorama, Protección Civil mantiene activo el plan Infocat en fase de emergencia, mientras que los cuerpos forestales insisten en un mensaje fundamental para todos los ciudadanos: extremar al máximo las precauciones y evitar cualquier comportamiento de riesgo en el medio natural.