A veces, para desconectar del ruido de la Diagonal, solo hace falta caminar unos metros hacia el lugar donde el asfalto se rinde ante el perfume de miles de flores. El Roserar de Cervantes es, sin duda, uno de esos refugios que los barceloneses guardamos bajo llave, pero que cada mes de mayo abre sus puertas de par en par para celebrar que la primavera ha decidido, por fin, instalarse en la ciudad.
No es un fin de semana cualquiera. Entre el 8 y el 10 de mayo de 2026, este rincón del barrio de Pedralbes se convertirá de nuevo en el epicentro mundial de la botánica con la celebración del 26º Concurs Internacional de Roses Noves. Es ese momento del año en el que el parque luce su mejor cara, coincidiendo con la primera floració, y donde la ciudad se pone sus mejores galas para elegir a la rosa más bella, esa que todavía no existe en las floristerías porque es una creación exclusiva de los mejores expertos del mundo.
Un patrimonio que sobrevive al paso del tiempo
Barcelona tiene una relación idílica con las rosas que viene de lejos, concretamente de los años 20 y 30, cuando la ciudad ya era un referente en el cultivo de esta especie. El concurso, aunque recuperado con su formato actual en 2001, bebe de esa tradición que busca premiar no solo la estética, sino la innovación botánica. Durante meses, una comisión de expertos sigue de cerca el crecimiento de estas plantas, evaluando su resistencia a las plagas, su perfume y, por supuesto, la novedad que aportan al mundo floral.
Lo que hace especial a este certamen es que no solo los expertos tienen voz y voto. Mientras un jurado internacional de setenta profesionales decide cuáles son las mejores variedades técnicas, los vecinos y visitantes tienen una misión igual de importante: votar por la “Rosa Ciutadana 2026”. El viernes 8 de mayo, a partir de las 17:00 h., el recinto abrirá sus puertas para que cualquiera pueda perderse entre los parterres y participar en este veredicto popular.
Mucho más que un simple concurso de belleza
La agenda para estos tres días va mucho más allá de observar flores. El Ayuntamiento ha diseñado un programa pensado para disfrutar en familia que incluye desde demostraciones de arte floral y visitas guiadas para entender los secretos del parque, hasta conciertos y actividades gastronómicas que giran en torno al universo de la rosa. Es el plan perfecto para quienes buscan una alternativa cultural al aire libre sin salir de Barcelona.
Cabe recordar que el Roserar de Cervantes cuenta con más de 10.000 rosales de unas 2.000 especies diferentes, lo que lo convierte en un museo vivo. Si tienes pensado acercarte, la mejor opción es el transporte público (L3, parada Zona Universitària), ya que el entorno suele llenarse de curiosos atraídos por el espectáculo visual. No hay mejor forma de recibir a mayo que dejándose llevar por el aroma de una flor que, literalmente, nadie ha visto antes.
Puedes consultar el programa completo de actividades en la web del evento.