Girona se ha despertado hoy con una imagen que nadie quería ver pero que el cielo ya venía avisando. El río Onyar, ese que regala la postal más famosa de la ciudad con sus casas de colores, ha dejado de ser un espejo tranquilo para convertirse en una amenaza real. Ante el aumento crítico del caudal, el Ayuntamiento de Girona ha emitido un comunicado de urgencia pidiendo a los vecinos de las zonas próximas al río que extremen las precauciones de forma inmediata.
La orden es clara y no admite dudas: los residentes en las viviendas que dan al Onyar, especialmente en zonas críticas como la calle del Carme y el Barri Vell, deben subir a los pisos superiores y evitar permanecer en plantas bajas o garajes. La fuerza del agua y la velocidad de la crecida han obligado a desplegar un dispositivo de emergencia que busca, ante todo, evitar daños personales en una jornada donde la meteorología no está dando tregua.
Cierre de comercios y calles cortadas en el Barri Vell
La situación no solo afecta a los residentes. El consistorio también ha solicitado el cierre inmediato de todos los establecimientos comerciales situados en las áreas inundables. Las calles del casco antiguo, habitualmente llenas de vida y turistas, presentan ahora un aspecto insólito, con las persianas bajadas y la mirada puesta en un río que baja con una fuerza inusitada.
Esta medida se suma a las restricciones de movilidad que ya se estaban aplicando en los accesos fluviales. Según los últimos datos de la Agencia Catalana del Agua (ACA), el caudal del Onyar ha superado los umbrales de peligro debido a las lluvias intensas acumuladas en la cabecera y en toda la cuenca del Ter, lo que hace que el margen de maniobra sea muy escaso.
Un episodio de lluvias que pone en jaque a la provincia
Aunque el foco está puesto en el centro de Girona, el riesgo se extiende por gran parte de la demarcación. La combinación de la borrasca actual con un terreno que ya estaba saturado de agua ha provocado que rieras que normalmente bajan secas se hayan convertido en torrentes peligrosos. Las autoridades recuerdan que, más allá de la espectacularidad de las imágenes, lo más importante ahora es la prudencia: evitar desplazamientos innecesarios y, sobre todo, no acercarse a puentes o barandillas para tomar fotografías del río.
El Ayuntamiento está terminando de confeccionar un bando municipal para oficializar todas estas restricciones y coordinar la ayuda necesaria. Mientras tanto, la recomendación para cualquier persona que se encuentre en la zona de riesgo es seguir las actualizaciones de Protección Civil y permanecer en lugares elevados hasta que el nivel del agua empiece a dar un respiro.