El Tibidabo, esa montaña mágica que vigila Barcelona, está de celebración. Y no una cualquiera. El próximo domingo, 16 de noviembre, el parque de atracciones se pone sus mejores galas para celebrar su tradicional Fiesta Mayor. Coincidiendo con su 124º aniversario (que se dice pronto), el llamado «Cim de les Emocions» ha preparado un programa especial donde las atracciones de siempre compartirán protagonismo con lo mejor de la cultura popular catalana.
Si estabas buscando un plan diferente para el domingo, el Tibidabo mezcla tradición y adrenalina con la fiesta mayor más alta de toda la ciudad.
Cultura popular con vistas a la ciudad
La fiesta no es solo para subir al Avión, al Giradabo o gritar en la montaña rusa. Esta vez, el parque se llena de tradición. La jornada estará cargada de cultura popular que tomará las plazas principales del recinto, demostrando que los ‘gegants’ también saben subir a la montaña.
El programa arranca fuerte. A las 11:30h, los Geganters i Grallers de Palau-Solità i Plegamans desfilarán por la Plaça del Jardí. Poco después, a las 12:30h, será el turno de las Colles de Ball de Gitanes del mismo municipio, que actuarán en la Plaça dels Somnis. Y para rematar la mañana, a las 13:00h, los Bastoners de Gràcia tomarán el relevo en la misma plaza.
Chocolatada, títeres y un regalo de aniversario
Pero, seamos sinceros, ¿qué es una fiesta mayor sin una buena chocolatada? Para los más madrugadores (y golosos), el parque ha organizado una chocolatada popular a las 11:00h en la Plaça dels Somnis. A esa misma hora, para los que prefieran empezar con calma, habrá una animación de Muppets en el Àrea Panoràmica.
Por la tarde, la fiesta continúa. A las 16:30h será el turno del espectáculo de las Mascotas del Tibidabo en la Plaça del Jardí. Y como broche final a un día redondo, a las 17:00h, los míticos Titelles Vergés recuperarán un clásico con el espectáculo El Retorn de los Polichinelas en la Plaça dels Somnis.
124 años no se cumplen todos los días
Esta Fiesta Mayor sirve para conmemorar los 124 años de vida del parque, que abrió sus puertas oficialmente a finales de octubre de 1901, consolidándose como uno de los parques de atracciones operativos más antiguos del mundo y un emblema indiscutible de Barcelona.
Para celebrarlo, el Tibidabo tiene un regalo extra más allá del domingo. Durante todos los domingos que quedan de noviembre, el acceso al Miramiralls (la mítica e histórica sala de los espejos) será totalmente gratuito para todos los visitantes del parque. Una oportunidad de oro para verse distorsionado y, de paso, celebrar la historia viva de la ciudad.
