Las cicatrices del asfalto y el hormigón cuentan la historia de los miles de pasos y ruedas que cruzan Barcelona cada día. A veces, esas heridas urbanas piden a gritos un descanso y una cura, sobre todo en verano. Es lo que va a ocurrir con dos de las arterias elevadas más transitadas de la ciudad: el puente de Marina y el puente de Calatrava (en Bac de Roda). El Ayuntamiento ha puesto en marcha un ambicioso plan de rehabilitación para reparar sus daños estructurales y estéticos, lo que traerá consigo restricciones de tráfico inminentes en estas zonas.
A partir de este próximo mes de septiembre, comenzará el despliegue de vallas y operarios. Las obras, diseñadas para atajar problemas de filtraciones, grietas y óxido acumulados por el desgaste, se alargarán durante 14 y seis meses respectivamente. Aunque la remodelación alterará la movilidad diaria, el objetivo es mantener la convivencia con los vehículos, evitando cierres totales prolongados mientras se ejecutan unas mejoras que suman más de seis millones de euros.
Pont de Marina: 14 meses de obras
El tramo de la calle Marina que discurre entre la avenida Meridiana y Alí Bei llevaba ya 12 años esperando soluciones de fondo, atrapado entre redes para evitar posibles desprendimientos a la vía pública. A partir de septiembre, y durante 14 meses, este paso se someterá a una reforma profunda valorada en 4,3 millones de euros.
Tras la firma del contrato el pasado 29 de junio, la empresa municipal BIMSA y el equipo formado por Eiffage Infraestructuras y Coynsa 2000 se encargarán de sanear un puente que sufre de infiltraciones de agua, humedades, encostramientos y vigas que dejan ver sus armaduras metálicas. Para solucionarlo, se instalará una nueva losa de refuerzo, lo que obligará también a renovar por completo el pavimento, las farolas, los semáforos y el sistema de drenaje.
En cuanto a la movilidad, las obras convivirán con una circulación reducida. Aunque la norma general no será cortar el puente por completo, sí podrían producirse cierres totales en momentos muy puntuales. Los detalles de este proyecto ya fueron compartidos con las entidades vecinales y cívicas en una reunión celebrada el pasado 18 de junio.
El pont de Calatrava: cortes entre Sagrera y Bac de Roda
El segundo protagonista de esta puesta a punto es el puente de Calatrava, situado en la calle Bac de Roda, en el tramo comprendido entre València y Clot. Aquí la intervención será algo más breve: se extenderá durante medio año y cuenta con un presupuesto de 1,8 millones de euros, cuya ejecución corresponde a la unión de las empresas Barcino Grup Obres i Serveis y Construcciones y Servicios Faus.
La estructura necesita atención para reparar fisuras, grietas, elementos oxidados y piezas del clásico panot que se encuentran rotas. Para alivio de quienes utilizan esta ruta a diario, y tal como ha adelantado el medio Metrópoli Abierta, durante los seis meses que duren las obras siempre habrá, como mínimo, un carril abierto para la circulación de vehículos.