El Ayuntamiento de Barcelona ha activado este lunes la aplicación de sanciones económicas contra las motocicletas que incumplan la normativa de estacionamiento en las aceras. El dispositivo policial se focaliza en esta primera etapa en los barrios de Sants, Hostafrancs y la Bordeta, tras el incremento de las protestas vecinales por la ocupación del espacio peatonal.
La medida sucede a una campaña de sensibilización que comenzó el pasado 13 de abril. Durante siete días, agentes y personal municipal distribuyeron material informativo para comunicar los cambios en la ordenanza de circulación que rige desde febrero de 2025. La vigilancia intensiva se mantendrá, en esta demarcación, hasta el próximo 26 de abril.
Hasta 500 euros de multa por moto mal aparcada
El régimen sancionador establece importes que oscilan entre los 50 y los 500 euros en función de la peligrosidad y la ubicación del vehículo. El estacionamiento en aceras con una anchura inferior a los tres metros o la obstrucción de contenedores supondrá un cargo de 50 euros.
Las multas ascenderán a 100 euros si el vehículo bloquea pasos de cebra, carriles bici o si se encuentra anclado a elementos del mobiliario urbano como semáforos, bancos o árboles. Por su parte, el uso de carriles ciclistas para labores de carga y descarga por parte de repartidores conllevará sanciones de 200 euros.
La cuantía máxima, de 500 euros, se reservará para las infracciones cometidas frente a accesos de centros hospitalarios y centros educativos.
Puntos de vigilancia preferente
La Guardia Urbana desarrollará su labor de control de forma prioritaria en ejes como la calle de Olzinelles, la plaza de Huesca y las inmediaciones del mercado de Sants. Asimismo, las calles Consell de Cent, Rector Triadó y Melcior de Palau contarán con presencia policial específica. Tras la conclusión de este operativo, el consistorio trasladará los controles a otros sectores como la Marina o el Poble-sec.
La administración municipal ha habilitado más de 2.500 nuevas plazas de aparcamiento específicas para motocicletas en calzada. El Gobierno local ha reiterado que el objetivo de esta regulación es el fomento de la convivencia y la seguridad de los peatones, especialmente en las zonas de mayor tránsito.