No lo parece, pero hubo una vida antes de que el cheesecake pareciera el único postre posible en la ciudad. Las modas van y vienen, y antes del cheesecake fue el cupcake, que inundó la ciudad, y antes, el macaron, que tambén pareció por una época el único dulce comestible de la ciudad.
Por eso, creemos que, algún día (aunque parezca lejano), el cheesecake será desbancado por algún otro postre de moda, y entre nuestras apuestas está el tiramisú, otro de los grandes postres del mundo, cuya receta italiana, con su café y su mascarpone, tiene todos los números para liderar la glucemia barcelonesa.
Pro eso, este artículo te demostrará cómo el tiramisú está revolucionando la repostería barcelonesa. Hoy te descubrimos los rincones más originales y especializados, las propuestas más artesanas y los sitios donde este postre clásico se reinventa cada día. Prepárate para conocer los locales que solo sirven tiramisú en Barcelona y que marcarán tendencia en 2024: aquí empieza tu ruta por el nuevo imperio del tiramisú.
Mamma Tiramisù

Los negocios son también sus personas y en Mamma sus dueños, David y Caterina, un encanto, ya explica que «la carta soy yo, hablando todo el día y explicando los sabores de nuestro tiramisú». Son tres: el clásico, el de pistacho y el damascino, una rareza que se hace con agua de rosas y café libanés especiado, aportación del otro socio del negocio, italiano-sirio-libanés.
Un lugar acogedor que hace un tiramisú que sabe a restaurante y lo sirve con café de especialidad de nivel. No perderse su «Maritato»: tiramisú y café por 4,5€.
DeMartini

La cocina italiana son siempre pocas cosas, pero precisas y buenas. El tiramisú de Demartini es igual: savoiardi, crema y café. En DeMartini se lo han currado haciendo espressos con su bialetti, trayendo savoiardis y mascarpone de Italia y comiéndose la cabeza para crear una crema de mascarpone «perfecta», dicen, mezcla de mascarpone, pate a bombe (una mezcla de yemas y azúcar) y merengue italiano. Te bañarías en ella.
Todo esto da una crema ligera y amarilla, que se mezcla para hacer sabores como el clásico, el de pistacho, el de avellana o los yuzu o fresa, que son estacionales e irán cambiando en función de la temporada.
Nabucco Tiramisu Obrador
Con dos ubicaciones en Gràcia, es famoso por sus versiones artesanales de tiramisú tradicionales y creativos. Su oferta abarca postre individual y familiar, en un entorno ideal para merendar o llevar; el obrador original es valorado tanto por residentes como visitantes por la excelencia de sus clásicos.
Valentina e Pasqualina tiramisú
Una pequeña pastelería artesanal centrada en el tiramisú, con un producto extremadamente valorado por su autenticidad y calidad. En la zona alta, para la zona alta, un local fino con dos mujeres al frente que elevan el tiramisú para convertirlo en una joyita que tiene sabores que van del lotus al plátano.
Tiramisú House
Se define como «tu rincón italiano de Barcelona» y lo es por su tiramisú casero, que viene en un cómodo frasco de vidrio, y por el resto de productos italianos que venden, de sus cafés a sus focaccias, que permiten hacer ahí una merienda perfecta. Parada y fonda (italiana) estupenda en Les Corts.
Tiramisú Life

Esta tienda se especializa exclusivamente en tiramisú italiano casero en distintas variantes, como clásico, pistacho y avellana, llevando la pasión por el postre al siguiente nivel. Es una opción perfecta para quien busca variedad y autenticidad italiana, con ingredientes seleccionados y atención al detalle.